

Don Julián y el Gigante de Hierro
Don Julián siempre fue un hombre de palabra, de esos que creen que un apretón de manos tiene el mismo peso que una escritura pública. Por eso, hace veinte años, cuando un ejecutivo de ciudad llegó a su campo con la promesa de "conectar al país", él no puso reparos. Cedió con orgullo ese rincón del potrero donde la vista alcanzaba todo el valle, se firmaron los papeles en la mesa del comedor y, a los pocos meses, una imponente torre de hierro se alzaba entre sus cercos, rompie

